En la disciplina está el secreto de la productividad, en la
tecnología, en la organización racional, eficiente; en el uso
racional y eficiente de las máquinas, de los recursos humanos.
Por eso nosotros tenemos que tener disciplina, tenemos que
desarrollar métodos científicos, verdaderamente, de organización y
dirección, y tenemos que dominar la tecnología. Por esa vía podemos
hacer mucho más de lo que pueden hacer los capitalistas, cuando
nosotros perfeccionemos nuestro método de organización y cuando
nosotros seamos capaces de saber dirigir a los hombres —que es donde
está el secreto— por los métodos revolucionarios.