Unos cinco mil agricultores de zonas alto-andinas de Perú,
Bolivia y Ecuador participarán en un proyecto de la FAO para
incrementar la producción sostenible de cultivos nativos andinos,
informó hoy ese organismo de la ONU.
En un comunicado de la Organización de Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), divulgado por su Oficina en La
Habana, se señala, además, que las variedades de cultivos nativos
andinos son un tesoro mundial.
Añade que ese organismo, cuya sede central está en Roma, protege
dichas variedades a través del proyecto Semillas Andinas.
Este contribuye al incremento, de manera sostenible, de las
producciones de agricultores en esas zonas de los países
mencionados.
Aunque en ellas el desarrollo de la agricultura es milenario, se
observan hoy bajos rendimientos de los cultivos, precisó Alai
Bojanic, a cargo de la Oficina Regional de la FAO para América
Latina y el Caribe.
La entidad trabaja con los Gobiernos de Perú, Bolivia y Ecuador y
la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para fortalecer las
instituciones públicas y privadas relacionadas con la producción de
simientes, agregó.
También, a fin de mejorar la producción, acceso y uso de semillas
de calidad de tubérculos y granos como la papa, quinua, maíz, fréjol
y habas en las zonas alto-andinas.
En estas últimas, donde los factores climáticos adversos son
frecuentes, el uso de simientes de calidad tiene gran importancia,
ya que proporcionan mayores posibilidades de resistencia y
sobrevivencia a los cultivos.
El proyecto generará empleos rurales y apoyará el aumento de la
producción de semillas de calidad de alimentos nativos de esa
región.
Según la FAO el fortalecimiento de la producción local es una
estrategia clave para enfrentar situaciones de volatilidad y alza de
precios de los alimentos como la que se vive actualmente.