Maestros hondureños mantienen este viernes la huelga de hambre en
la plaza La Merced, de Tegucigalpa, tras ser desalojados por
efectivos policiales de los bajos del Congreso Nacional.
Alrededor de 30 docentes participan en el ayuno para rechazar la
decisión del gobierno de suspender de sus puestos a más de 300
educadores que se sumaron a las manifestaciones de marzo y abril
pasados, reporta Prensa Latina.
Los maestros comenzaron la protesta este miércoles, cuando se
instalaron con colchones y casas de campaña en los bajos de la sede
del Parlamento, pero en horas de la madrugada fueron sacados a la
fuerza por un contingente de la policía.
A las 12:05 policías, dirigidos por un oficial de apellido
Maradiaga, nos desalojaron con garrotes y golpes, denunció el
dirigente magisterial Luis Sosa.
De acuerdo con lo descrito por Sosa, los agentes lesionaron a
varios de los huelguistas, pero sobre todo a las mujeres.
El dirigente manifestó su disposición de continuar la protesta
hasta que el gobierno restituya en sus puestos a los docentes
suspendidos.
Somos el único sustento de nuestras familias y no tenemos
recursos para pagar el agua, la luz, el teléfono y la casa, por lo
que no nos queda otra alternativa, expresó.
El gremio demanda también el pago de salarios atrasados a miles
de docentes, el cese de la privatización de la enseñanza y la
cancelación de la deuda del gobierno con el Instituto Nacional de
Previsión del Magisterio, la cual pone en peligro la jubilación de
los afiliados.