A 13 aumentó el número de presuntos rebeldes islámicos muertos
este viernes en el noroeste de Pakistán en un ataque perpetrado por
aviones sin piloto de Estados Unidos contra una vivienda y un
vehículo.
Según el reporte actualizado del canal privado de televisión
DawnNews, los aparatos teledirigidos estadounidenses, conocidos como
drones en el argot militar, dispararon ocho misiles contra ambos
objetivos, situados uno cerca del otro, reporta Prensa Latina.
El ataque tuvo lugar en la zona de Datta Khel, en el área tribal
de Waziristán del Norte, y fue el primero que realiza Estados Unidos
dentro de Pakistán desde que un comando élite norteamericano
incursionó el lunes pasado en la ciudad de Abbottabad, a 60
kilómetros de Islamabad, para matar al líder de Al Qaeda, Osama Bin
Laden.
A raíz del operativo ordenado por la Casa Blanca sin avisar a las
autoridades pakistaníes, el jefe del Ejército local, general Ashfaq
Kayani amenazó con revisar la cooperación militar con Estados
Unidos, si se producía otra incursión norteamericana dentro del
territorio nacional.
Washington afirma, por su parte, que los bombardeos están
dirigidos contra los rebeldes afganos y de la red Al Qaeda que les
hacen la guerra a las tropas de la OTAN desplegadas en Afganistán.
El gobierno pakistaní, que se considera un aliado de Estados
Unidos en la lucha contra el terrorismo, asegura que esos ataques
son contraproducentes, porque contribuyen a exacerbar el sentimiento
anti-estadounidense entre la población local, y los califica,
además, de una violación de la soberanía nacional.
De acuerdo con cifras extraoficiales, más de dos mil personas, la
mayoría civiles, han muerto en el noroeste de Pakistán desde 2004,
como resultado de los misiles disparados por los aviones sin pilotos
estadounidenses.