Fuerzas militares y policiales de Siria continuaron hoy en máxima
alerta ante la convocatoria a nuevas protestas opositoras en
distintas ciudades, pese a que comenzaron el repliegue de Deraa y el
Gobierno advirtió que impedirá desórdenes.
Unidades del Ejército sirio se emplazaron en inmediaciones de las
localidades de Homs, Rastajn, Baniyas y en la periferia de Damasco,
concretamente en Erbin, Douma y Saqba, así como en Tel, para impedir
el que será el octavo viernes de marchas tras los rezos musulmanes.
La situación se mantiene tensa en la meridional Deraa, fronteriza
con Jordania, pese a que los tanques y efectivos desplegados allí a
comienzos de semana comenzaron a retirarse después de la persecución
y arresto de cientos de opositores que el Gobierno valoró de
exitosa.
Residentes en Deraa, epicentro de las protestas iniciadas el 15
de marzo contra el presidente Bashar Al-Assad, afirmaron que la
ciudad sigue bajo control militar, a pesar de la retirada gradual de
los uniformados reportada por la agencia estatal SANA.
El Gobierno reiteró que la presencia en la mencionada urbe
respondió a llamados de los ciudadanos para restaurar la seguridad,
serenidad y estabilidad, y ahora la vida retorna gradualmente a la
normalidad después de que el Ejército cumplió su misión.
Asimismo, el Ministerio del Interior confirmó la liberación de
361 personas que se habían rendido voluntariamente atendiendo a una
promesa de perdón a los involucrados en actos de disturbios en
diferentes provincias, además de que muchos más siguen entregándose.
SANA destacó que el presidente Al-Assad visitó a primeras horas
de este viernes el Monumento al Soldado Desconocido para rendir
tributo a los policías y soldados caídos por agresiones de los
opositores.
Paralelamente, el Ministerio del Interior reiteró el llamado a la
ciudadanía a abstenerse de organizar marchas sin permiso oficial y
que en las circunstancias actuales contribuyan activamente a asentar
la estabilidad y la seguridad y a ayudar a las autoridades
competentes. Al insistir en que se evite la organización de
manifestaciones sin una autorización previa, la nota advirtió que
las leyes en vigor en Siria serán aplicadas al servicio de la
seguridad del ciudadano y de la estabilidad del país, contra quienes
incumplan.
De acuerdo con datos de la oposición, más de 500 personas han
muerto en este país árabe desde el estallido de las protestas, la
mayoría supuestamente por la violencia policial, pero el Gobierno,
aunque no reconoce esa cifra, afirma que muchas víctimas fueron
efectivos suyos.
Las mismas fuentes estimaron en más de dos mil 500 las personas
detenidas, dato que las autoridades tampoco comentaron, aunque
informaron de una exitosa campaña de persecución y detención de
grupos terroristas armados, reportó Prensa Latina.