Libia descalificó reportes periodísticos sobre un supuesto
complot de jefes tribales y calificó de piratería financiar a la
rebelión armada con fondos congelados al Gobierno, mientras continuó
hoy sometida a bombardeos de la OTAN.
Las autoridades libias reaccionaron con indignación a versiones
de prensa relativas a que unos dos mil líderes de 850 tribus
bereberes y beduinas del país se unieron el jueves en contra de
Muamar el Gadafi, y aseguraron que fue un encuentro para mostrar
apoyo y lealtad.
Un portavoz oficial declaró a periodistas que los jefes tribales
se reunieron por iniciativa propia para expresar respaldo a El
Gadafi, aunque fuentes rebeldes lo negaron y afirmaron se trató de
un montaje.
Para el líder tribal Abed Saleh Abu Khamada Al-Maghrebi, las
tribus rechazan cualquier injerencia foránea malintencionada para
solucionar el conflicto armado.
Al-Maghrebi recordó que la Jamahiriya vivía en tranquilidad,
seguridad y estabilidad. Desde afuera vino la discordia y se
destruyó nuestra patria, por ejemplo Ajdabiya (noreste). Nuestros
problemas internos pueden ser resueltos internamente.
Por su lado, el vicecanciller libio, Khaled Kaim, denunció en
rueda de prensa que todo uso de los activos congelados es como
piratería en alta mar, pues los rebeldes no son una entidad legal,
ni un país.
Kaim agregó que Libia no está dividida en virtud de un referendo
o una resolución de la ONU, por lo que eso (destinar dinero
embargado a financiar a la oposición) es ilegal, si permanecemos
callados ante esto, pienso que estaremos viviendo en una jungla,
acotó.
Los 22 países miembros del llamado Grupo Internacional de
Contacto para Libia acordaron ayer en Roma desbloquear al menos 30
mil millones de los 165 mil millones de dólares que se estima fueron
congelados al Gobierno para entregarlos al opositor Consejo Nacional
de Transición.
El viceministro de Relaciones Exteriores remarcó que poner en
manos de los alzados esos valores desestimularía a países ricos a
invertir en el exterior por miedo a que su dinero sea incautado y
cedido a grupos rebeldes a la primera señal de disturbios internos.
Por otro lado, distintas fuentes refirieron que la aviación de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) intensificó
desde las últimas horas del jueves los bombardeos sobre esta
capital, la occidental ciudad de Misratah y Sirte, tierra natal de
El Gadafi.
De hecho, un funcionario gubernamental aseguró que los aviones de
la OTAN rompieron la barrera del sonido al sobrevolar rasante por la
zona donde tenía lugar la referida conferencia de tribus libias con
el fin de atemorizar.
Los insurrectos mantienen el control del oriente del país, con
capital en Benghazi, y algunos puntos en el oeste, incluida Misratah
y el poblado de Nalut, que el jueves fue atacado por el Ejército
regular para tratar de cortar vías de abastecimiento a la
insurgencia, reportó Prensa Latina.