La campaña electoral para las elecciones autonómicas y
municipales en España del próximo día 22 comenzó hoy bajo el influjo
de la crisis económica y la proximidad de los comicios generales de
marzo de 2012, informó Prensa Latina.
Esos dos factores marcarán la justa, cuyos resultados se
presentan adversos para el gobernante Partido Socialista Obrero
Español (PSOE), muy desgastado por los recortes sociales y laborales
puestos en marcha en el último año para reducir el déficit público.
Los comicios, a celebrarse en 13 de las 17 comunidades autónomas
de la nación ibérica, excepto en Andalucía, Cataluña, Galicia y el
País Vasco, son vistos como una suerte de prueba de cara a los
generales del venidero año.
Servirán, además, de termómetro para medir cuánto han calado en
el electorado las impopulares reformas emprendidas por el Ejecutivo
de José Luis Rodríguez Zapatero, que mantienen la economía estancada
y un desempleo al filo de los cinco millones de personas.
Horas antes del pistoletazo de salida de la campaña, dado la
pasada medianoche, una encuesta del Centro de Investigaciones
Sociológicas (CIS) pronosticó la derrota del PSOE en las regiones de
Castilla-La Mancha y Extremadura, dos de sus tradicionales
bastiones.
Asturias, Aragón y las Islas Canarias serían las tres únicas
regiones en las que los socialistas conseguirían ser la formación
más votada, pero aún así tendrían que pactar para poder gobernar, y
podrían perder las Islas Baleares, precisó el sondeo.
De confirmarse los vaticinios del CIS, dependiente del Ministerio
de la Presidencia, el partido oficialista vería también peligrar su
hegemonía en las emblemáticas alcaldías de Sevilla (Andalucía) y
Barcelona (Cataluña).
La propia pesquisa muestra que la derecha, encarnada por el
Partido Popular (PP), fortalecería su posición en las comunidades de
Madrid y Valencia, gobernadas respectivamente por Esperanza Aguirre
y Francisco Camps, mientras mantendría su feudo de Castilla y León.
El principal partido de la oposición también revalidaría gobierno
en Murcia, La Rioja y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, y
preservaría los ayuntamientos de Madrid y Valencia.
Liderado por Mariano Rajoy, el PP anticipó que si los resultados
del 22 de mayo suponen una fuerte derrota para el PSOE pedirán
adelantar las elecciones generales del venidero año.
Izquierda Unida (IU) auguró que en la consulta los españoles
emitirán un voto castigo contra los dos partidos mayoritarios.
Para la tercera fuerza política en votos de este país europeo,
esos comicios representarán una oportunidad de regeneración frente a
lo que considera como la degradación, la impotencia y la corrupción
de la política.
El coordinador federal de IU, Cayo Lara, exhortó a los votantes a
no resignarse a elegir entre lo mismo y lo mismo, en alusión al PSOE
y al PP, y a llenar las urnas de rebeldía e indignación.
Unos 35 millones de ciudadanos podrán ejercer su sufragio en la
lid para elegir a los ediles de más de ocho mil municipios y a las
administraciones de 13 regiones autonómicas.