GUANTÁNAMO.— La ilegal base naval instalada hace más de un siglo
por el gobierno de los Estados Unidos en Guantánamo es una infamia y
un crimen contra la soberanía del pueblo cubano que tiene que
acabar.
Así lo expresó la brasilera María do Socorro Gomes, presidenta
del Consejo Mundial por la Paz, en la apertura del II Seminario de
Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, que tiene
por sede a la ciudad del Guaso.
La presidenta del Consejo Mundial por la Paz significó que Cuba
es ejemplo de un pueblo que no se ha doblegado ante la intimidación,
las provocaciones y agresiones yankis, muchas veces provenientes del
territorio usurpado en Guantánamo.
Las bases militares extranjeras se han instalado bajo el ropaje
de la cooperación, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico,
precisamente por los Estados Unidos, quienes son los mayores
terroristas y narcotraficantes del mundo, expresó José Ramón
Rodríguez, presidente del Movimiento Cubano por la Paz, en las
palabras de apertura.
Al encuentro asisten más de 80 representantes de 36 países (en
muchos de los cuales Washington posee enclaves castrenses),
integrantes del ejecutivo del Consejo Mundial por la Paz, de la
Brigada Internacional Primero de Mayo y cinco jóvenes extranjeros
que estudian en Guantánamo.
Su objetivo es continuar uniendo fuerzas en la lucha
internacional por la eliminación de las injustas e ilegítimas bases
militares, impuestas por el imperio a numerosos países en contra de
la voluntad de los pueblos.
El seminario concluye hoy con una visita al poblado de Caimanera,
y con el acto de declaración final de condena a esos enclaves y por
la libertad de los Cinco Héroes cubanos presos injustamente en
cárceles norteamericanas.