|
Reclamo con energía
En Holguín deben aprovechar mejor las opciones ofrecidas por
instalaciones eólicas, hidráulicas, solares y de biogás
Germán Veloz Placencia
Si Holguín explotara debidamente el potencial de las fuentes
renovables de energía localizadas en su territorio, generaría sin
gasto de petróleo buena parte de los más de 3 600 megawatts que le
entrega al día el Sistema Eléctrico Nacional, según el plan de
consumo de electricidad aprobado por el Ministerio de Economía y
Planificación.
Los
parques eólicos de Gibara propician cada día el ahorro de poco más
de diez toneladas de petróleo. Son solo un ejemplo del potencial por
explotar.
"Lo afirmamos con hechos. Los dos parques eólicos de Gibara
aportan en conjunto 9,6 megawatts hora cuando están al máximo de su
capacidad", explica el ingeniero Alexander Leyva Valdespino,
especialista del Ministerio de la Industria Básica en la provincia.
Otra prueba es la capacidad de generación de electricidad de la
industria azucarera a partir del vapor obtenido de la combustión del
bagazo y de la paja de caña. Por ejemplo, los tres centrales que
participan en la zafra aportaron entre enero y la primera mitad de
abril 28,7 gigawatts, casi todos con el propósito de autoabastecer
al sector. (Tributaron 3,1 de ellos al país, suficientes para el
alumbrado de unas 24 000 viviendas)
Sin
mantenimiento sistemático, la vida útil de los arietes hidráulicos
también disminuirá en las zonas serranas, donde se cree que es más
económica la explotación.
El funcionario considera que hoy la mayor vulnerabilidad del
proceso para utilizar el potencial disponible radica principalmente
en la incomprensión de los organismos y entidades, aplicación de
políticas incorrectas, el no aprovechamiento de las instalaciones
construidas o su abandono, así como el descontrol y el desorden.
"Por la falta de mantenimiento y las crecidas de los ríos quedan
en uso 25 de los 77 arietes hidráulicos montados años atrás en
establecimientos de la Agricultura", refiere al adentrarse en el
resultado de verificaciones que también revelaron nueve plantas de
biogás en explotación en la provincia.
"Según los informes de los organismos, disponemos de más de 1 200
sistemas fotovoltaicos en servicio, pero al salir al terreno para
comprobarlo, detectamos que no es una información precisa,
demostrado en una reciente visita al municipio de Gibara, donde
encontramos siete de los 13 reportados en locales de la Salud
Pública".
En cantidad y empleo la voz cantante la llevan los molinos a
viento, porque rebasan los 600, pero padecen de la explotación sin
mantenimiento sistemático.
TRANsFORMAR LA VISIÓN
Nelson Gutiérrez Aguilera, quien atiende el tema de las fuentes
renovables de energía en la delegación provincial de la Agricultura,
está claro que tienen en el territorio la supremacía en los molinos
a viento, aunque crece la demanda. "Por ahora necesitamos 1 230.
Cada uno en uso equivale al ahorro de una tonelada de combustible al
año".
Actualmente las nueve empresas pecuarias del territorio poseen
las brigadas de mantenimiento y reparación; sin embargo, carecen de
herramientas y de algunas piezas clave para los molinos, así como de
angulares y laminado.
En cuanto a los arietes hidráulicos, sabe que deben recuperar las
acciones para prolongar la vida útil de los que permanecen en uso,
pero estima inevitable el cambio en el concepto de la ubicación
geográfica al adquirir otros. "Los análisis recomiendan colocarlos
en las zonas serranas, donde los ríos y los arroyos se mantienen en
épocas de sequía".
Caso grave es el del biogás. El organismo rector de la actividad
pecuaria, "en papeles" tiene cinco emplazamientos en activo, pero
dos de ellos dejaron de funcionar un año atrás ante la necesidad de
repararlos. Con vista a cambiar la situación general del sector,
anuncian la construcción de 20 plantas este año, asumidas por
productores porcinos privados, quienes las financian con sus
ingresos. (Con el metano sustituirán la leña destinada a la
preparación de los alimentos de los animales)
Igualmente es "asignatura pendiente" el aserrío de Mayarí,
generador cada año de unas 10 000 toneladas de residuos (aserrín,
cortezas de árboles y recortes de madera). De emplearse una caldera
diseñada para "quemar" ese tipo de biomasa, el vapor podría
beneficiar, por ejemplo, a un hospital.
El Grupo Empresarial Azucarero de la provincia, también escogido
como muestra para este trabajo periodístico, corrige los pasos.
Orestes Finalé Jiménez, quien responde allí por el uso de la
energía, confirma que el suministro de agua en pipas durante el año
pasado a miles de personas residentes en comunidades y bateyes
ubicados en los macizos cañeros de la provincia, implicó el gasto de
cerca de 90 000 litros de combustible.
Para eliminar o atenuar el consumo de carburantes en la
operación, piensan dotar a esos asentamientos con fuentes propias,
sobre todo pozos y molinos a viento, solución que incluiría las
tuberías y los depósitos indispensables para acumular el líquido, es
decir, crear pequeños y funcionales sistemas de abasto.
"En tres unidades de ceba de toro instalaremos plantas para
emplear las excretas en la obtención de biogás, pero reconocemos que
no aprovechamos con igual fin los cientos de toneladas de cachaza
acumuladas cada día de zafra en los centrales", admite Finalé.
SUMAR ACCIONES
Eso saben hacerlo en las instalaciones del Turismo en la
provincia, coherentes en el empleo y protección de calentadores
solares, apunta el ingeniero Leyva Valdespino, quien pondera
igualmente la actitud del Combinado Cárnico de Holguín, donde
entrará en funcionamiento este año una planta de biogás (con 20
metros cúbicos de capacidad, que utilizará las excretas de los
animales que mantienen en las corraletas antes de pasar a la línea
de sacrificio).
La construcción de plantas de ese tipo, en lugar de restringirse
a un plan anual de 30 en la provincia, podría crecer mucho más de
aplicarse una respuesta similar en otras instalaciones de la
Industria Alimenticia, Comercio Interior o de diversas ramas, que
encontrarían destino útil a miles de toneladas de residuos
identificados hoy como carga contaminante para el medio ambiente.
Además, será provechoso que los organismos que disponen de
sistemas fotovoltaicos como Educación y Salud Pública, se les
solicita un análisis minucioso para conocer cuántos están en optimas
condiciones, los sitios de instalación, las normas de uso y
protección.
A primera vista, puede parecer un pequeño empeño por su
dispersión, pero si se organizan, la sumatoria de los esfuerzos
ofrece respuestas al gran reclamo de la economía nacional para
obtener energía de todo lo que la genere. |