Como parte de las presiones de Occidente contra el gobierno
libio, Reino Unido expulsó hoy a dos diplomáticos más de la embajada
del estado norafricano en esta capital.
El ministro de Exterior, William Hague, anunció en comunicado
leído en la Cámara de los Comunes que los funcionarios de Trípoli
efectuaban actividades contrarias a los intereses británicos.
Consideré que la conducta de estos individuos se había convertido
en inaceptable y que, por ello, debían ser declarados personas no
gratas, afirmó Hague para justificar su decisión.
Con las dos expulsiones de este jueves suman siete los
diplomáticos libios separados de sus funciones en el país europeo,
uno de los artífices de la ofensiva militar contra la nación
magrebí.
El canciller británico se encuentra en Roma, donde participó
junto a otros 21 homólogos de la OTAN en la tercera reunión del
Grupo de Contacto sobre Libia, infomró Prensa Latina.
En el documento conclusivo de ese encuentro, Occidente se
pronunció por intensificar las presiones sobre el gobierno del líder
libio, Muamar el Gadafi, y mo fijó fecha para un eventual cese de
los constantes bombardeos de la OTAN contra ese país.
El Grupo de Contacto acogió con beneplácito el primer reporte de
la acusación de la Corte Penal Internacional de crímenes contra la
humanidad de El Gadafi, presentado la víspera por el Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas, pero obvió las muertes de decenas
de civiles a causa de bombardeos aliados.