Un exinterrogador estadounidense en Iraq condenó hoy el uso de la
tortura para obtener información de prisioneros al tiempo que estimó
que esas prácticas impidieron capturar mucho antes a Osama Bin Laden,
reportó Prensa Latina.
"Estoy convencido de que lo habríamos encontrado (a Bin Laden)
mucho antes si no hubiéramos recurrido a las torturas y los
maltratos", comentó Matthew Alexander, quien usó ese seudónimo
durante una entrevista con la cadena comunitaria de radio y
televisión Democracy Now.
Esos métodos son inmorales y violan las leyes y la Constitución
de Estados Unidos, además de ser incompatibles con los principios de
este país, manifestó.
Para Alexander, el empleo de los maltratos durante el gobierno de
George W. Bush frenaron la búsqueda de Osama Bin Laden y muchos
otros miembros de Al Qaeda y por el contrario permitieron a esa
agrupación captar más miembros.
Como ejemplo citó el caso de Sheikh al-Libi, considerado un
mensajero del líder de Al Qaeda y quien fue detenido y torturado en
una prisión secreta de la Agencia Central de Inteligencia.
Al-Libi reveló el nombre de Maulawi y lo presentó como un correo
de Bin Laden, después de la investigación nos dimos cuenta que ese
hombre no existía. Nos hizo desperdiciar recursos y tiempo en una
pista falsa, manifestó el exuniformado.
Por otra parte, agregó, Khalid Sheikh Mohammed, uno de los
dirigentes de la organización, por su cargo si debió conocer el
verdadero nombre del correo, pero pese a las torturas nunca informó
sobre ello.
En opinión de Alexander, eso demuestra que las técnicas agresivas
como el ahogamiento simulado, conocido como submarino, no conllevan
a obtener una información fiable.
Muchos de los combatientes extranjeros capturados en Iraq
afirmaron que se sumaron a la lucha en venganza por las torturas
cometidas por el Pentágono en la cárcel de Abu Ghraib y en la base
naval de Guantánamo, explicó Alexander.
Relató que en Iraq participó en más de 300 interrogatorios,
muchos de ellos considerados de alto nivel.
Pero mi experiencia demuestra que las técnicas no coercitivas son
extremadamente más eficaces, incluso con los miembros de Al Qaeda,
subrayó.