El juicio contra Alfonso Portillo, primero seguido a un
expresidente en la historia de Guatemala, prosigue hoy aquí después
de haber solicitado la defensa su libertad.
Junto a él son juzgados por peculado sus ministros de la Defensa
Nacional y de Finanzas Públicas Eduardo Arévalo y Manuel Maza,
respectivamente, para quienes la fiscalía solicitó 10 años de cárcel
y la inhabilitación para ocupar cargos públicos de por vida.
A esa instancia se une en ambos pedidos la Comisión Internacional
contra la Impunidad en Guatemala.
Este jueves se espera sea la fase final del proceso seguido
contra Portillo, acusado de robar una cifra millonaria asignada a la
cartera castrense durante su gobierno (2000-2004).
De ser condenado, el ex gobernante cumplirá la pena en Guatemala
y después enfrentará la resolución de envío a Estados Unidos, cuya
justicia lo inculpa de haber lavado en bancos de su territorio parte
de los fondos sustraídos.
Pero de resultar absuelto seguirá en prisión hasta cumplirse la
orden de extradición.
En la vista realizada la víspera la defensa de Portillo demandó
su inmediata liberación con el argumento de que no existen pruebas
para inculparlo y alegó procedimientos anormales en el Ministerio
Público para viciar el proceso.
Según reportes, es posible que Portillo tome hoy la palabra para
declarar a su favor y después los jueces concluyan con el dictamen
de sentencia.
Durante el proceso el exmandatario ha insistido en su inocencia y
achaca los cargos en su contra a venganzas políticas.
Portillo huyó del país una vez terminado su mandato en 2004 y
cuatro años después fue detenido en México y mandado a Guatemala,
pero al depositar una suma millonaria logró su libertad bajo fianza
con la cual se mantuvo hasta principios de 2010.
Una solicitud estadounidense reactivó entonces su captura,
materializada tras un episodio de fuga y búsqueda cuando
supuestamente pretendía pasar ilegalmente a Belice, reportó Prensa
Latina.