El Tribunal de Apelaciones de París confirmó hoy aquí la
absolución de los dos acusados por el escándalo vinculado a las
hormonas de crecimiento que sacudió a Francia en los años 80 del
siglo pasado.
Según la Corte, no se cometió ninguna falta.
El doctor Fernand Dray, ex responsable de laboratorio del
Instituto Pasteur, y Elisabeth Mugnier, pediatra retirada quien
trabajaba entonces para la Asociación France Hypophyse, fueron los
únicos procesados en esta ocasión.
Ambos fueron indultados junto a otros cinco imputados por el
Tribunal Correccional de París en el juicio efectuado en primera
instancia en 2008.
Dray y Mugniers fueron instruidos nuevamente por la muerte de un
centenar de niños entre 1983 y 1985 a causa de la enfermedad de
Creutzfeldt-Jakob inoculada con hormonas de crecimiento extraídas a
cadáveres que estaban contaminadas.
El error clínico letal en cuestión cobró ya 120 vidas, según
cifras de la AVHC, asociación creada en representación de las
víctimas y pese al transcurso de los años, este "desatino"
continuará su cosecha de muertes.
Marc Mollet, quien estaba a cargo de medicamentos en la Farmacia
Central de Hospitales, debía comparecer como tercer acusado, pero
falleció.
Durante el juicio en primera instancia uno de los dos
descubridores del VIH sida, el francés Luc Montagnier, reconoció
ante el tribunal antiguas advertencias sobre el peligro de utilizar
hormonas de crecimiento elaboradas a partir de hipófisis extraídas
de cadáveres.
Montagnier recordó que entre las recomendaciones efectuadas a
partir de 1980 estaban la observancia de importantes medidas
higiénicas y una estricta selección de los donantes.
No obstante estos avisos y el cese del método en 1985 en Estados
Unidos, Reino Unido y otros países a causa de la muerte de un joven
norteamericano, Francia continuó las extracciones en centros de
riesgo de neurología y geriatría, entre otros.
Fue en 1988 cuando la nación gala comenzó a emplear las hormonas
sintéticas, reportó Prensa Latina.