El líder de la alianza opositora Unidad Nacional, el acaudalado
empresario Samuel Doria Medina, está imposibilitado desde hoy a
salir del país, según un reciente dictamen de la justicia boliviana.
Doria Medina está acusado de generar daños económicos al Estado
en 1999 mediante la compra personal de acciones de la fábrica de
cemento privada Fancesa, informó Prensa Latina.
El veredicto fue emitido por la jueza del departamento de
Chuquisaca (sureste), Jimena Mendizábal, quien explicó que la medida
es en aras de definir las penas contra los imputados en este
proceso, en el que también se incluyen los ex rectores de la
Universidad San Francisco Xabier (USFX) Jaime Barrón y Jaime Robles.
La justicia también dispuso que Doria Medina presente cuatro
personas que garanticen su comportamiento de acatamiento a las
decisiones judiciales sentenciadas.
Como respuesta a las acusaciones, el ex candidato presidencial
calificó los veredictos como ilegales y dijo que su único pecado, al
ser socio de Fancesa, fue haber promovido el crecimiento de la
empresa y la creación de mil nuevos empleos.
El fiscal Weimar Guzmán había pedido la detención preventiva de
Doria Medina y de los ex rectores de la UFSX con el fin de que
respondan por daños a la economía de este departamento.
A su vez, también señaló que existe el peligro de fuga de los
imputados o que lleven adelante acciones que obstaculicen el
proceso.
El propio presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó un decreto
para revertir el 33,33 por ciento de las acciones de la empresa
cementera Fancesa y que éstas pasen a manos de la Gobernación del
departamento de Chuquisaca.
La reversión de estas acciones es un esfuerzo que ha realizado el
líder boliviano para recuperar los recursos naturales de carácter
estratégico que se encuentran en manos del sector privado.
Las acciones de la compañía Fancesa pertenecían a la Sociedad
Boliviana de Cemento SA (Soboce), propiedad del grupo mexicano
cementero Chihuahua (GCC) y de Doria Medina.