Juan
Barahona, subcoordinador general del Frente Nacional de Resistencia
Popular (FNRP) de Honduras, visitó La Habana por invitación del
Partido Comunista de Cuba y dialogó con Granma acerca de la
situación económica, política y social que vive la nación, y la
dinámica del FNRP para encausar la actividad política que lo define.
¿Cómo describe el FNRP la situación que vive hoy el país?
"A partir del golpe de Estado la situación política en el país se
ha agudizado. Todo el pueblo se volcó en contra del golpe y esto ha
llevado el nivel de lucha a una confrontación entre el pueblo y la
oligarquía, que ha respondido con una represión permanente. Pero
también la situación económica se ha agravado y el desempleo se ha
elevado. En Honduras hoy, la pobreza, la miseria y la indigencia han
avanzado. Tenemos una situación muy difícil. No hay empleo, no hay
dinero, no hay circulante. A los golpistas no les interesa cambiar
esta realidad. Ellos están para mantenerla y garantizar así su
estatus económico y político a cualquier costo, pero el pueblo
hondureño ha sabido responder. A dos años del golpe, hemos avanzado
en esta lucha".
¿Qué salida proponen ustedes?
"Nosotros desde el momento en que nos organizamos, un día después
del golpe de Estado, el 29 de junio del 2009, lo hicimos aglutinando
toda fuerza opositora al mismo. Con el golpe vivimos en Honduras un
régimen de facto, al margen de lo que es la Constitución de la
República, que fue prácticamente derogada, de ahí que nuestra lucha
en este momento en el país sea por volver al orden constitucional.
Esta lucha permite hoy ir a un proceso de mediación, en el cual
están participando los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Juan
Manuel Santos, de Colombia, con Porfirio Lobo, para buscar una
salida política a este problema.
"El FNRP presentó un documento al presidente Chávez que contiene
cuatro puntos o demandas indispensables para la negociación. El
regreso de los exiliados, encabezados por José Manuel Zelaya, el
respeto a los derechos humanos, la convocatoria a la Asamblea
Nacional Constituyente y el reconocimiento del FNRP como
organización política con la facultad de participar en futuros
procesos electorales. En esa dinámica estamos en este momento y
esperamos que pueda haber un acuerdo.
"Estamos dando a conocer en el exterior la realidad que vivimos y
además podemos tener la solidaridad de los pueblos hermanos que
conozcan nuestra causa".
¿Siente el FNRP que ha consolidado la unidad política?
"En Honduras antes del golpe de Estado nosotros teníamos un
movimiento social fuerte y organizado, pero después del estacazo,
este movimiento se fortalece y nos permite organizarlo y articularlo
en los 18 departamentos que tiene el país, y en los 298 municipios.
Esto ha sido un trabajo constante en los últimos meses. El 26 y 27
de febrero pasados fuimos a una primera Asamblea Nacional ordinaria,
con la presencia de unos 1 700 delegados, y en la que ya el FNRP
elige su coordinación nacional, con una representación de todos los
departamentos y los municipios. Esa Asamblea consolidó la unidad, y
nos hizo más fuertes; hoy nos respetan mucho más porque también
incrementamos nuestra capacidad de convocatoria al interior del
país".
Barahona expresó finalmente el agradecimiento del FNRP por la
solidaridad del pueblo cubano y su Revolución.