Los
seguidores del béisbol agradecen la callada manera en que el
jardinero avileño Rusney Castillo Peraza empujó a su equipo y
arrancó comentarios favorables de los aficionados.
Capaz de promediar en la etapa clasificatoria de la Serie
Nacional para 324 de average, conectar 18 jonrones, 118 hits, 79
carreras empujadas y ser el líder en bases robadas con 29 en 35
intentos, este jugador parece estar hecho de una madera especial.
"Lo tiene todo", dice René Salas Ineráriti, uno de esos
"técnicos" de graderíos que está presente en cuanto choque se
celebre en el estadio avileño José Ramón Cepero. Lo corrobora Miguel
Albán, avezado conocedor de los juegos con pelotas: "Cuando
incursionó en el softbol —comenta— el terreno le quedaba pequeño.
Todo lo hacía bien y se adaptó con mucha rapidez a ese deporte".
Fuerza al bate, velocidad, y un brazo que desde los jardines es
capaz de sacar out a quien intente tomar la próxima almohadilla,
también son atributos de este pelotero de 23 años, hijo de Julio
Castillo, un exintegrante de los conjuntos avileños de antaño.
Rusney aclara que por primera vez jugó regular en el equipo y
recuerda haber disfrutado el play off frente a Villa Clara, elenco
que temporadas atrás eliminaba al suyo. "Es un gran conjunto que nos
tenía cogida la medida, pero ahora la historia fue otra".
Tercer bate, ¿no es mucha responsabilidad?
Disfruto cuando juego al béisbol y no me siento presionado, sé
que puedo aportar a la causa de mi equipo. Si en algo me perjudicara
es que ese turno me limita el robo de bases, una de las cosas que me
gusta hacer, pero uno debe trabajar para el conjunto.
¿Te diste a conocer en esta Serie?
Es mi tercera temporada. Anteriormente no era regular. Un día me
dieron la oportunidad y creo que lo he hecho bastante bien hasta el
final frente a Pinar del Río. No olvides que sustituí a Isaac
Martínez, uno de los buenos jugadores de nuestra selección.
¿Prefieres el jardín derecho?
Me agradan todos los jardines, pero me siento mejor en el del
centro, aunque allí está Yoelvis Fiss, otro que se las trae.
¿Pensaste que podías ser el líder estafador del campeonato?
En un principio, no. Cuando llegué a tener 11 bases robadas en
igual número de intentos, me di cuenta de que podía hacerlo sin
mucha dificultad.
¿A dónde deseas llegar?
No sería ambicioso pensar en que pudieran llamarme a alguna
preselección, aunque este año se han destacado varios jardineros.