NACIONES UNIDAS, 3 mayo.— Tras ocho meses de intensos forcejeos,
la Unión Europea (UE) consiguió hoy prerrogativas especiales para su
actividad dentro de la Asamblea General de Naciones Unidas, en la
cual tiene el estatus de observador.
La agrupación tuvo que ceder en algunos matices de su petición
inicial para poder disfrutar a partir de ahora del derecho a
intervenir ante el máximo órgano de la ONU en nombre de los 27
miembros del bloque europeo.
Los nuevos derechos de la UE están contenidos en una resolución
aprobada este martes por la Asamblea General por 180 votos a favor y
dos abstenciones (Siria y Zimbabwe), de un total de 192 países
miembros de la organización mundial.
Entre ellos está la prerrogativa de que los representantes de la
UE para las Relaciones Exteriores participen y hablen en las
sesiones del máximo cuerpo de la ONU.
Sin embargo, las nuevas condiciones no le otorgan el derecho a
votar ni a presentar candidaturas ni impugnar decisiones de la
presidencia de esa instancia.
La UE fracasó el año pasado en su intento de elevar su peso
dentro de la Asamblea General al no superar el rechazo presentado
por Suriname (en nombre de la Comunidad del Caribe), Lesotho (grupo
africano), Nauru (islas del Pacífico), y otros países.
En aquella ocasión la votación fue de 76 votos a favor, 71 en
contra y 26 abstenciones, por lo cual el asunto fue postergado para
el actual período de sesiones.
En la sesión de este martes estuvo presente la Alta Representante
de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine
Ashton, quien ayer se entrevistó aquí con el secretario general de
la ONU, Ban Ki-moon.
El otorgamiento de los nuevos derechos a la UE crea un precedente
para otras organizaciones regionales que busquen los mismos
objetivos logrados por los europeos.