WASHINGTON, 2 de mayo.— El cadáver de Osama bin Laden, líder de
la red Al Qaeda, fue arrojado al mar luego de que un comando
estadounidense lo mató el domingo en Paquistán, a cuyas autoridades
no se dio previo aviso sobre el operativo, informó hoy en
conferencia de prensa John Brennan, máximo asesor de seguridad de la
Casa Blanca.
El presidente Barack Obama había anunciado la víspera la muerte
de Bin Laden, en un discurso en vivo en el que aseguró que fue
ultimado en un refugio en Abbottabad, localidad ubicada al norte de
Islamabad, capital paquistaní.
Un equipo estadounidense llevó a cabo el asalto en helicóptero y,
tras 40 minutos de enfrentamiento, Bin Laden y un hijo mayor de
edad, una mujer no identificada y dos hombres fallecieron, según
Reuters.
Obama dijo que autorizó la semana pasada al director de la CIA,
Leon Panetta, a realizar la operación, a quien transmitió que la
"captura o muerte" de Bin Laden eran las prioridades de la misión en
Afganistán.
No obstante, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, ya se
apresuró a aclarar que su muerte no significa que la supuesta guerra
de Estados Unidos contra el terrorismo haya terminado, y que
mantendrán su invasión en Afganistán para "aislar a los talibanes".
"Debemos aprovechar esta ocasión para renovar nuestra firmeza y
redoblar nuestros esfuerzos", afirmó en una declaración solemne en
el Departamento de Estado.
En ese sentido, el Consejo de Seguridad de la ONU celebró este
lunes la noticia, añade Telesur.
La declaración, aprobada por unanimidad por los 15 miembros,
subrayó que la muerte de Bin Laden se trata de un "avance crucial"
en la lucha contra el terrorismo.