Hoy más que nunca es indispensable la disciplina. Todos esos que
promueven o incurren en indisciplina social, son abanderados del
enemigo, son agentes conscientes o inconscientes del enemigo.
Por eso todas esas manifestaciones de indisciplina, toda cosa
incorrecta, toda cosa mal hecha, toda cosa inmoral, toda cosa
ilegal, hay que combatirla enérgicamente en todas partes, porque son
como los tripulantes de las barcazas que se acercan a nuestras
costas para invadir al país, son la quinta columna, los agentes, los
servidores de la ideología del imperio, de la ideología del
capitalismo, de la ideología de la contrarrevolución.
Repito: lo mal hecho, lo incorrecto, la chapucería, la
negligencia, la indisciplina social, podría decir que, incluso, la
delincuencia, son en el terreno ideológico como las barcazas que se
puedan acercar a nuestras costas para invadir nuestras tierras. Es
decir, hay que librar una batalla en el terreno ideológico, una
batalla en el terreno político, una batalla cotidiana en la
construcción del socialismo, una batalla cotidiana por la
eficiencia, porque la otra batalla se ve más fácil.