De cada 10 trabajadores del campo en Colombia casi nueve reciben
ingresos equivalentes al salario mínimo o menos, reveló la Encuesta
de Opinión Empresarial Agropecuaria.
Señala el estudio, publicado por la edición digital del diario
Portafolio, que existen en la nación suramericana 2,5 millones de
campesinos en la informalidad.
Estos trabajadores -refiere la investigación- carecen de acceso a
beneficios como pensiones, remuneración por cesantías y coberturas
en salud y riesgos profesionales.
Según Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de
Colombia, el desempleo (8,3 por ciento) es el doble que en la década
de 1990.
Quienes han terminado el bachillerato (14,3 por ciento) son los
más afectados por la falta de trabajo en el campo, añadió.
La carencia de empleos ha llevado a la inestabilidad de los
ingresos de las familias campesinas, recalcó Mejía.
Tal situación, alertó, podría contribuir a incrementar los
índices de pobreza y miseria del campo y a detener el esperado
relevo generacional y la modernización de la producción.
En los últimos tiempos se ha incrementado la cifra de quienes
trabajan por la comida y por un espacio para dormir, aseguró.
Mejía detalló que en esas condiciones están 374 mil colombianos,
luego de que a mediados del 2008 eran 229 mil.
Datos oficiales indican que en Colombia 17 mil 670 propietarios
son dueños del 64 por ciento de todas las parcelas rurales
existentes, lo que significa que más de la mitad de las tierras
productivas del país está en manos del 0,4 por ciento de la
población.
En general, la agricultura de este país se caracteriza por los
monocultivos tecnificados de caña de azúcar, café, flores, algodón,
plátano, banano, sorgo, maíz, arroz, palma africana, papa y yuca,
entre otros, informó Prensa Latina.