El gobierno de Siria pidió hoy a sus ciudadanos contribuir a la
estabilidad y seguridad del país, y rechazar la convocatoria de
grupos opositores para protestar en las calles contra el presidente
Bashar Al-Assad, dio a conocer Prensa Latina.
Un mensaje difundido por el Ministerio del Interior llamó a
abstenerse de involucrarse en marchas, demostraciones o
concentración de cualquier tipo hasta recibir aprobación de las
autoridades.
La alerta, hecha antes de que se desataran manifestaciones
seguidas de las oraciones musulmanas de este viernes, subrayó que
las leyes se aplicarán para servir a la seguridad de los ciudadanos
y la estabilidad de la patria.
De acuerdo con la agencia oficial SANA, los mismos sectores que
llaman al caos y a las protestas fueron los incitadores de los
incidentes violentos que provocaron la muerte de cuatro efectivos
del Ejército y personal de seguridad, sepultados ayer.
Mientras se realizaron los sepelios en aldeas de las regiones de
Tartous, Hama, Aleppo y Raqqa, la televisión estatal trasmitió
confesiones de presuntos terroristas sobre pagos y otros estímulos
para provocar muertes de las cuales responsabilizar al gobierno.
Al-Assad y sus seguidores atribuyen a una conspiración foránea
los disturbios registrados desde el pasado 15 de de marzo, en los
que la oposición y grupos humanitarios afirman que han muerto más de
450 personas, dato desmentido por las autoridades.
Por su lado, los inconformes reclaman más apertura y la
destitución del presidente, además de alentar deserciones en las
filas oficiales, luego que varios diputados y miembros del
gobernante partido Baas renunciaron a sus puestos molestos por el
saldo letal de las protestas.
Fuentes opositoras insistieron en desafiar la prohibición de
marchas y dijeron que no ha ocurrido nada significativo que apacigüe
el malestar del pueblo, según el jefe de la Liga Siria de Derechos
Humanos, Abdul-Karim Rihawi.
Informaciones difundidas por el canal satelital Al Arabiya
apuntaron también que líderes de la Hermandad Musulmana siria
llamaron a demostraciones antigubernamentales, las que podrían ser
numerosas en las regiones de Deraa (sur) y Douma, en la periferia
capitalina.
Esos territorios registraron los incidentes más violentos de los
últimos días, sobre todo Deraa en la frontera con Jordania, donde el
Ejército desplegó tanques y otros blindados para apoyar a las
fuerzas de seguridad.