Las familias damnificadas por lluvias serán priorizadas en la
Gran Misión Vivienda Venezuela, destinada al bienestar de las
personas con menos recursos, afirmó este viernes Ricardo Molina,
ministro de Vivienda y Hábitat.
"Llegó la hora de la vivienda", enfatizó el titular en
declaraciones a Venezolana de Televisión", reporta Prensa Latina.
El ministro aclaró que aunque la inauguración oficial de ese
programa social está prevista para mañana, casi a diario se realizan
entregas de propiedades habitacionales.
Según detalló, el primer paso de la misión, que contempla
garantizar un hogar para cada familia venezolana, es la inscripción
en el registro nacional para precisar el orden de prioridades.
El censo incluye datos personales como nombre, cédula, cantidad
de personas en el núcleo, lugar de trabajo, condiciones de vida,
familiares con discapacidad y lugar donde desearía residir.
Inicialmente serán favorecidos los afectados por las lluvias,
pero la meta es garantizar un hogar para cada familia, recalcó.
Molina aseguró que para lograr el éxito de la misión se realiza
un trabajo coordinado con los ministerios de Minería, Industrias
Intermedias y de las Comunas, lo cual proporciona garantías en el
suministro de los principales materiales de construcción.
Por otra parte, hizo referencia a un cronograma de ejecución de
obras aplicado por la administración, que monitorea varios
parámetros diarios y demuestra el ascenso en la entrega de casas.
"Todo el gobierno trabaja en conjunto. La idea es construir
viviendas y generar condiciones para el buen vivir", enfatizó.
Para informar sobre el avance de plan, el despacho del Ministerio
de Vivienda y Hábitat prevé realizar una celebración nacional cada
vez que las entregan lleguen a la cifra de 10 mil.
En el esfuerzo por garantizar bienestar para toda la población no
solo están involucrados entes gubernamentales, sino también
empresarios privados, aclaró Molina.
Las obras se ejecutan con colaboración de constructoras privadas,
consejos comunales organizados y la ayuda de compañías
internacionales.
Sobre ese particular explicó que al menos 150 representantes de
empresas constructoras presentaron proyectos.
No obstante aclaró: "la meta no es firmar contratos, sino
construir viviendas".