El Grupo Venezuela del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), en
sintonía con las iniciativas de los pueblos destinadas a la unidad
regional, respaldó la creación de la Comunidad de estados
latinoamericanos y del Caribe (Celac).
Durante una semana, los diputados de esa instancia realizaron
varios encuentros con el objetivo de analizar y someter a aprobación
no solo la conformación de Celac, sino también las ventajas del
ingreso de Venezuela al mercado común del Sur (Mercosur), reporta
Prensa Latina.
Una sesión ordinaria para debatir sobre el proyecto de
integración zonal e intercambios con especialistas en economía, de
diversas tendencias políticas, y con representantes de organismos
vinculados a las finanzas y el comercio destacaron entre las citas.
Con respecto a la Celac, los parlamentarios aprobaron un acuerdo
en respaldo al mecanismo de unidad, previsto para quedar conformado
entre el 5 y 6 de julio en una cita presidencial en la ciudad de
Caracas.
Al decir de Rodrigo Cabezas, presidente del Grupo Venezuela del
Parlatino, el mecanismo hará realidad el viejo sueño de los
libertadores del siglo XIX, de tener un espacio de encuentro
expresamente latinoamericano.
Incluso, el Parlamento se perfila como posible brazo legislativo
de la Comunidad, propuesta concebida por la junta directiva de
Parlatino, aunque reconocen que sería necesario realizar cambios
importantes en su funcionamiento.
Sobre el ingreso de Venezuela a Mercosur, hubo opiniones
diversas, sobre todo en temas relacionados con la inflación y la
necesidad de contar con una macroeconomía sólida. No obstante,
parlamentarios e invitados coincidieron en que resultará
beneficiosa.
Para el director de la escuela de Economía de la Universidad
Central de Venezuela, José Guerra, hay disparidad de condiciones
entre algunos países y Venezuela con respecto al índice
inflacionario.
A su juicio, Venezuela debe ir con cuidado, pues no será igual el
intercambio con Colombia que con Brasil.
Sin embargo, para Cabezas, más que desventajas, en el país solo
existen algunas dificultades a solucionar a corto plazo, entre ellas
la necesidad de realizar negociaciones a fondo, para proteger las
áreas manufacturera y agrícola.
Al respecto sentenció: "esto es posible sobre la base de los
protocolos del Mercosur, que contemplan la adecuación arancelaria,
de manera que nos permita lograr una competitividad importante".
Por otra parte consideró: "El reto para Venezuela es torcerle el
curso a la inflación, un elemento que está presente y es pernicioso
en los costos industriales y de producción, y eso al final, nos
lleva al tema de la competitividad y nos afecta a largo plazo".
No obstante, estimó que existen alternativas y mecanismos para
una exitosa incorporación al Mercosur, la cual calificó de
posibilidad histórica para que la nación aplique un mecanismo de
especialización en las exportaciones, más allá del petróleo,
principal renglón de intercambio como el aluminio, la petroquímica y
el acero.