Posada es una burla

Pilar Marrero

El gobierno del presidente Obama se ha vuelto extremadamente eficiente en el área migratoria, rompiendo récords de deportación a diestra y siniestra, escudriñando en el pasado lejano de la gente para negarles la residencia o la ciudadanía —o deportarlos—, estableciendo mejores sistemas de computación para que todo esté coordinado, etc.

Posada en uno de los agazajos de sus amigos en Miami.

Un derroche de eficiencia que además ha llevado al más rápido procesamiento de ciudadanías y visas y también a implementar programas que enlazan las cárceles locales con las autoridades migratorias.

Eso sí, cuando se trata de articular un buen caso contra un terrorista convicto y confeso, viejo lobo y exempleado de la CIA, inmigrante ilegal como pocos, criminal como casi ninguno de los inmigrantes que deportan todos los días, Luis Posada Carriles, ahí se les chorrea la eficiencia y se vuelve pamplinas.

Uno se pregunta cómo es que un tipo como Posada Carriles, terrorista convicto, que está en la lista de "no volar" de los Estados Unidos como todo un peligro calificado para los estadounidenses y el sistema de aviación en pleno, que entró a Estados Unidos ilegalmente en bote ayudado por amigos billetudos del exilio cubano, que se sabe voló el avión de Cubana de Aviación en 1976, que puso bombas en hoteles cubanos, que fue atrapado en un carro lleno de explosivos en Panamá intentando matar a Fidel Castro, cómo es que este personaje no ha sido sumariamente deportado al punto más lejano de la antártida vestido únicamente con traje de baño y chancletas y abandonado a su suerte para siempre.

Pues ahí está. Un jurado tardó tres horas en Texas en liberarlo de 11 cargos de mentir sobre su entrada al país y sobre su rol en los bombazos a hoteles en La Habana en 1997. ¿Qué pasará ahora con Posada Carriles? Con 83 años de edad, Posada se erige como una burla a la lucha antiterrorista en los Estados Unidos.

¿Vendrán los agentes de ICE a buscarlo a las 5 de la mañana, como hacen con los indocumentados trabajadores y lo pondrán en un avión a¼ ? ¿Por qué no enviarlo a Cuba? ¿O a Venezuela, de donde se escapó de la cárcel en los 80 gracias a la ayuda de quienes lo consideran todo un héroe de la contrarrevolución?

A mí me importa tres pepinos cuál es la ideología de Posada, o si algunos lo consideran un "luchador anti comunista" o cómo me cae Fidel Castro. Lo que es a todas luces una vergüenza es que este hombre esté libre, mientra cientos de miles de padres y madres de familia, inmigrantes, trabajadores, estén sufriendo la deportación a sus países de origen.

Habrá que pensar que Posada es especial, y está por encima de la ley. (Tomado de La Opinión, de Los Ángeles)

 

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