La proclamación ayer en Madrid de Fina García Marruz (La Habana,
1923) como merecedora del Premio Reina Sofía de Poesía
Iberoamericana en su vigésima edición, distinguió a la más
encumbrada voz femenina de la lírica cubana contemporánea.
Para el español Luis Antonio Villena, miembro del jurado, la
autora de Visitaciones es "la gran poeta secreta" de estos
tiempos. En La Habana, Miguel Barnet dijo que el premio era "un acto
de justicia poética".
Fina vivió la jornada con la intensidad de una conmoción
espiritual. Recordó sus vínculos entrañables con Juan Ramón Jiménez
en la época de su iniciación literaria y tuvo presente como nunca la
memoria de Cintio Vitier, su compañero en la vida y la creación.
Este jueves precisamente cumplió 88 años de edad.