Tres fallecidos e igual número de lesionados fue el saldo
preliminar de un accidente de tránsito ocurrido este viernes en la
ciudad de Bayamo, capital de la provincia de Granma.
El suceso tuvo lugar minutos antes de las 10:00 A.M. en la
intersección de la Avenida de los Mártires y un tramo urbano de la
vía férrea, cuando el tren de viajeros número 638, que cubre la ruta
Santiago de Cuba-Manzanillo, impactó a un coche (carruaje tirado por
caballo) cargado de pasajeros.
Las personas muertas se nombran Cristel González Hernández, de 35
años, residente en Bayamo; Maydelín Saragoza Rojas, de 34 años, y
Julio González Vidal, de 45 años; estos dos últimos del municipio
Rafael Freyre, en la provincia de Holguín.
El teniente José Fernández Milanés, primer oficial de tránsito en
Granma, indicó que de acuerdo con análisis iniciales, el conductor
del coche violó el artículo 80, inciso uno, del Código de Seguridad
Vial, que establece la parada obligatoria para todos los conductores
y peatones, a una distancia no menor de tres metros de un paso a
nivel.
En el caso específico de la Ciudad Monumento, la línea que une a
Santiago de Cuba con Manzanillo, incluido el tramo inicial del ramal
Bayamo-Habana, atraviesa la urbe por zonas residenciales y muy
transitadas, con varios pasos a nivel y un patio de operaciones que
multiplica el movimiento de trenes.
Abordado por Granma sobre la peligrosidad de mantener
desprotegidos tantos pasos, Rodolfo Nieves, director provincial de
Ferrocarriles, indicó que la amplitud de los ángulos de visibilidad
en el referido tramo urbano no impone el uso de barreras; e insistió
en que sigue siendo la irresponsabilidad vial la causa reiterada de
los accidentes mortales ocurridos sobre la línea férrea en el
territorio durante los últimos años; específicamente por violar la
prioridad de acceso que siempre tiene el tren.
Otra vez la indisciplina y las actitudes temerarias de los
conductores cobran vidas inocentes y ocasionan dolor en varias
familias, lo cual argumenta la urgencia de elevar la cultura vial;
así como exigir con rigor el cumplimiento de las regulaciones
vigentes para el tránsito.