Fuerzas de seguridad pakistaníes cañonearon este sábado presuntos
escondites de las milicias del Talibán que operan en el noroeste del
país islámico, con saldo de al menos seis muertos entre las filas
rebeldes.
De acuerdo con reportes de la televisión local, el ataque tuvo
lugar en la región tribal de Orakzai, próxima a la frontera con
Afganistán.
La cadena privada DawnNews informó que en la ofensiva anti-insurgente
participaron también aviones y helicópteros artillados del Ejército
local.
El bombardeo ocurrió menos de 24 horas después de que los
rebeldes causaron al menos 14 bajas a las fuerzas seguridad en un
ataque contra un puesto de control militar en el cercano distrito de
Lower Dir.
En el noroeste de Pakistán, una zona montañosa de difícil acceso,
operan varios grupos armados que defienden la interpretación radical
del compendio de leyes islámicas o sharia, y acusan además al
gobierno de apoyar los intereses de Estados Unidos en la región.
Hasta ahora los intentos de las fuerzas armadas pakistaníes por
desalojarlos de la zona han resultado infructuosos, a pesar de que
el jefe del Estado Mayor, general Ashfaq Pervez Kayani, afirmó hoy
en un desfile militar que el Ejército les había roto el espinazo a
los militantes islámicos.