El estado de Texas fue declarado zona de desastres y cientos de
personas están siendo evacuadas ante los incontrolables incendios
forestales de las últimas semanas.
Según la cadena televisiva Fox News, los siniestros destruyeron a
su paso más de 244 hogares y amenazan a otros ocho mil 500, reporta
Prensa Latina.
Por la espiral de incendios, iniciada desde noviembre, se
quemaron unos seis mil 300 kilómetros cuadrados y de acuerdo con el
gobernador Rick Perry, por indicación del presidente Barack Obama,
Texas fue declarada zona de desastre.
La víspera el Servicio Forestal informó que en la sofocación del
fuego participan unos mil 400 bomberos de 34 países, junto a miles
de voluntarios.
Fox reportó que el lunes al menos 22 incendios seguían ardiendo,
mientras los fuertes vientos, la humedad baja y temperaturas de
alrededor de 32 grados centígrados favorecían la propagación de las
llamas.
El gobernador Perry señaló que los incendios afectaban a 252 de
los 254 condados del Estado, el segundo de mayor dimensión en
Estados Unidos.
Un bombero voluntario murió el pasado viernes, cuando fue
atropellado por un vehículo mientras huía de un camión cisterna
atascado en una zona azotada por las llamas.