Este desastre natural ha sido considerado como uno de los peores
que hayan ocurrido en dos décadas, informó la Administración
Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por su sigla en inglés).
Oklahoma, Arkansas, Mississippi, Alabama, Georgia, Carolina del Sur,
Carolina del Norte y Virginia, sufrieron el impacto de un sistema de
tormentas que además de fuertes lluvias, produjo la formación masiva
de tornados.
En Carolina de Norte las tormentas causaron 22 muertos, indicó el
Servicio Nacional de Meteorología. Asimismo, dejaron siete
fallecidos en Alabama, otros siete en Arkansas, seis en Virginia,
dos en Oklahoma, y una en Mississippi. Los gobernadores de Carolina
del Norte y Virginia declararon el estado de emergencia.
Los meteorólogos de NOAA advirtieron que casi la mitad del país
norteamericano se encuentra en riesgo de sufrir inundaciones en las próximas
semanas. (EFE)