Grecia desmintió hoy informaciones sobre una solicitud al Fondo
Monetario Internacional y a la Unión Europea (UE) para renegociar su
deuda, rumores extendidos en los últimos días en los mercados
financieros.
Un vocero del gobierno heleno descartó que tengan intenciones de
reprogramar el débito de su país y aseguró que Atenas prioriza la
preparación de un plan fiscal de mediano plazo.
La Comisión Europea negó este lunes que existan conversaciones al
respecto. No hay discusiones a ningún nivel sobre la opción de una
reestructuración, aseveró un portavoz de esa instancia.
En opinión de la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde,
sería catastrófico reestructurar las deudas públicas de Grecia,
Irlanda y Portugal, pues significaría que esos países tendrán las
mayores dificultades para volver a los mercados financieros.
Lagarde subrayó que la finalidad de los planes europeos de
rescate es que esas naciones puedan restablecer sus finanzas y
volver a los mercados.
Recordó que se acordó con el gobierno griego un apoyo financiero
a cambio de esfuerzos destinados a recuperar la economía, pero no
sobre la base de reprogramar la deuda.
El ejecutivo del país helénico reconoció que el débito de la
nación alcanzará este año el 153 por ciento del Producto Interior
Bruto, el mayor de toda la UE.
El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, anunció el pasado
viernes más medidas de impacto económico y social con las que prevé
el ahorro de 23 mil millones de euros (33 mil millones de dólares)
en un plazo de cuatro años.
El premier heleno ha reiterado que la crisis no se resolverá con
la reprogramación de la deuda, sino con la reestructuración del
país, reportó Prensa Latina.