Tras 36 horas de diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB),
para atender sus demandas, el gobierno anunció hoy un nuevo
incremento del salario a los sectores de la salud, educación,
policías y fuerzas armadas, reportó Prensa Latina.
El ministro de la Presidencia, Oscar Coca, precisó que para
también evitar nuevas movilizaciones, el Ejecutivo estaría en
disposición de elevar las remuneraciones a un 11 por ciento, un
punto porcentual por encima de lo decretado el pasado 2 de marzo.
Coca aclaró que podrían llegar al 12 por ciento, si se consiguen
fuentes de financiamiento.
La COB había exigido que los salarios debían subir en un 15 por
ciento, como parte de un pliego de exigencias que también incluyó la
reactivación del aparato productivo y la derogación del Decreto
21060, de 1985, que implementó el modelo de mercado en la economía
nacional.
La autoridad precisó que se conformó una comisión entre el
Gobierno y la COB para realizar ese trabajo y lograr este año el
objetivo final del 12 por ciento de incremento salarial.
Este domingo, en declaraciones a medios estatales de
comunicación, el ministro de Obras Públicas, Walter Delgadillo,
advirtió que una aceptación a la demanda salarial de la COB
significaría un gasto de 380 millones de dólares.
Para cubrir ese desembolso, el Ejecutivo está condenado a
resignar obras y generar desempleo, remarcó.
Delgadillo apuntó que aceptar la exigencia de los sindicatos del
15 por ciento de auge salarial, también supondría la eliminación de
los 240 mil empleos que genera la inversión del sector de
infraestructura.
Agregó que un recorte de los recursos que se destinan a ayudas
económicas a los escolares, las embarazadas y los ancianos -que
suman juntas dos mil 275 millones de bolivianos (unos 325 millones
de dólares)- no logra completar lo que pide la COB.
Agregó que en las Gobernaciones el incremento del 15 por ciento
demandaría 139 millones de bolivianos, unos 20 millones de dólares,
que sólo Tarija y Santa Cruz están en condiciones de aceptar.