CIENFUEGOS.— Como parte de la recuperación de inmuebles de su
casco histórico, Patrimonio Cultural de la Humanidad, en Cienfuegos
se reconstruyó integralmente un amplio edificio colonial, abierto en
1822 en calidad de tienda comercial: tres años después de la
fundación de la otrora villa de Fernandina de Jagua en 1819.
La edificación —exponente genuino del eclecticismo cienfueguero—
fue reconstruida con el concurso de varios organismos. Conserva su
nombre original decimonónico de El Palo Gordo, puesto por el
comerciante español Pablo Genaro; y se ubica en el bulevar sureño.
En 1878 el local funcionaba como joyería de Vidal y Compañía.
Devorado por un incendio hacia 1912, lo restauran dos años después,
para ser adquirido por la cadena norteamericana SEARS en 1948 y
hasta el Triunfo de la Revolución. Ya bajo propiedad del pueblo, fue
identificada como tienda La Principal, lustros después.
Al paso del tiempo, su grado de deterioro fue muy marcado. Con
una concepción de uso como mercado industrial (el más grande aquí),
el inmueble fue inaugurado en saludo a la victoria de Girón.
Reynaldo Gómez, director provincial de Comercio, explicó a Granma
que el recuperado El Palo Gordo dispone de novedosas
ofertas en muebles del hogar, lencería, juguetes, calzado y objetos
de artesanía: productos vendidos en moneda nacional.