El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, presenta hoy ante el
Parlamento heleno un nuevo paquete de medidas de austeridad
encaminado a ahorrar unos 23 mil millones de euros hasta 2015.
La iniciativa se sumará al severo plan de ajustes concebido en
2010 por la administración de Papandreu como salida a la crisis
financiera que hizo tambalear la estabilidad del euro y desató el
pánico en Europa.
Según las autoridades griegas, la iniciativa de ahorro no
afectará los salarios ni las jubilaciones y con ella esperan reducir
el déficit a menos de tres por ciento del Producto Interno Bruto.
El ministro griego de Finanzas, Yorgos Papaconstantínu, aseguró
esta semana que los recortes adicionales se enfocarán a las
subvenciones y a la reducción de contratos temporales.
La privatización de puertos y aeropuertos y el cierre de algunos
organismos estatales cuentan entre las medidas, que de recibir el
visto bueno del Legislativo entrarán en vigor a finales de este año,
informó Prensa Latina.
El Gobierno de Atenas aseguró ayer que continuará con el
impopular programa implementado hace casi un año para poder acceder
al rescate de la Unión Europea y el FMI, valorado en 110 mil
millones de euros.
Un vocero gubernamental descartó la posibilidad de que el
Ejecutivo socialista tenga pensado reestructurar la deuda pública
del país, que según fuentes gubernamentales asciende a 340 mil
millones de euros.
Pero pese a los intentos oficiales por calmar los ánimos, los
mercados se muestran cautelosos y ya la tasa de los títulos
soberanos a 10 años alcanzó un máximo histórico por encima del 13
por ciento.