Cinco generales que sirvieron a Laurent Gbagbo en Costa de Marfil
juraron lealtad al presidente Alassane Ouattara, mientras que
soldados franceses y locales tratan de eliminar los últimos focos de
resistencia, informó Prensa Latina.
Un vocero de Ouattara, Patrick Achi, confirmó que los militares
que pelearon del lado del expresidente Gbagbo hasta su captura el
lunes prestaron juramento al nuevo mandatario en el hotel Golf,
donde este aún mantiene su puesto de mando desde el pasado 28 de
noviembre cuando se desató la crisis política.
Según Doh Ouattara, de la seguridad del hotel, Gbagbo, su esposa
y acompañantes estaban en una habitación y a los funcionarios de
menor rango que viajaban con él los encerraron en un bar del
hospedaje.
Medios de prensa aseguraron que la reclusión de Gbagbo tenía
carácter de domiciliaria, mientras que Francia responsabilizó al
actual jefe de Estado y a la ONU con la seguridad del arrestado.
La crisis política en Costa de Marfil se desató tras los comicios
presidenciales del pasado 28 de noviembre, de los cuales Gbagbo y su
rival, Alassane Ouattara, se autoproclamaron vencedores.
El conflicto se intensificó con la incorporación como
beligerantes de las fuerzas de paz de Naciones Unidas, apoyadas por
soldados franceses, que atacaron con su aviación las posiciones de
Gbagbo.
Pese al respaldo galo y de los cascos azules persisten activos
focos de contrincantes armados que rechazan a las nuevas autoridades
que consideraran ilegítimas.
En tanto, la situación humanitaria empeoró en las últimas semanas
y actualmente se reporta que más de un millón de civiles huyeron de
sus casas y que un número significativo fue asesinado.