La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal
investiga hoy un sabotaje al sistema eléctrico del centro histórico
de la capital mexicana, provocado al parecer por la manipulación
premeditada del cableado, informó Prensa Latina.
De acuerdo con declaraciones del procurador capitalino, Miguel
Ángel Mancera, la instalación presenta características diferentes a
otras que también se incendiaron o detonaron por accidente, por lo
que inmediatamente se inició una pesquisa para encontrar a los
culpables del atentado.
El hecho ocurrió este lunes, cuando el Sindicato Mexicano de
Electricistas (SME) protagonizaba una protesta en demanda de
soluciones laborales, que derivó en la quema de unos cinco vehículos
y explosiones en cuatro instalaciones eléctricas del centro
histórico capitalino.
El secretario general del SME, Martín Esparza Flores negó que las
instalaciones fueran manipuladas, sino que se trata de una red
automática diseñada para que no falle la electricidad, pero con
cables funcionando desde hace más de 60 años sin mantenimiento.
Retó a quienes señalan que hubo sabotaje a que "le metan cuchillo
a un cable" e intentar provocar un daño, pues eso es imposible por
las características del mismo, ya que tiene protecciones y
aislantes.
En declaraciones a los periodistas, Esparza reiteró que los
responsables de los disturbios fueron infiltrados y los vehículos
dañados son de miembros de su organización, a quienes "gente ajena
se los quitó" y les prendieron fuego.
Durante la conferencia de prensa en el Zócalo capitalino,
insistió en que había elementos de la Policía Federal en el edificio
de la Suprema Corte de Justicia, quienes lanzaron granadas de gas
lacrimógeno en contra de los manifestantes, precisa el periódico
mexicano El Universal.
Esparza indicó que presentará pruebas de que había infiltrados, y
entregará fotos y videos para demostrar que los ejecutantes de los
actos vandálicos eran ajenos al Sindicato.