Organizaciones sociales y partidos políticos de Egipto anunciaron
este miércoles la suspensión de protestas callejeras previstas para
el viernes, tras conocer la detención preventiva e inminente
traslado a El Cairo del expresidente Hosni Mubarak.
Miembros de la Coalición Juvenil Revolucionaria (CJR), que habían
convocado otra marcha multitudinaria para presionar a la Junta
Militar a que enjuiciara al exmandatario, dijeron que las últimas
noticias van en el sentido de las expectativas populares, reporta
Prensa Latina.
Distintas agrupaciones habían exhortado a la población a
concentrarse en varias ciudades del país tras los rezos musulmanes
del viernes, tal como ocurrió la semana anterior en la emblemática
plaza Tahrir de El Cairo, que permaneció tomada por manifestantes
hasta ayer.
Luego de un desalojo violento el sábado pasado, que se saldó con
dos muertos y 71 heridos, la policía militar y soldados del Ejército
se replegaron de la plaza que fue bloqueada como en los 18 días de
movilización para derrocar a Mubarak.
Fuentes del Gobierno provisional aseguraron que la plaza fue
evacuada sin incidentes el martes en la noche y reabierta al tráfico
de vehículos en ese punto neurálgico de la capital, luego de
iniciados los interrogatorios al otrora presidente y sus hijos, Alaa
y Gamal.
El primer ministro Essam Sharaf lamentó la víspera la violencia
de policías militares contra manifestantes en la plaza egipcia de
Tahrir, y alabó a la juventud que demanda se cumplan las demandas
hechas durante las protestas contra Hosni Mubarak.
La desconvocatoria a protestas se celebró entre cientos de
egipcios luego de que la Fiscalía General confirmó que los hijos del
expresidente fueron enviados a la cárcel de Tora, en la periferia
cairota, junto con otros reclusos.
En esa prisión están pesos pesados del otrora gobernante Partido
Nacional Democrático, dirigentes del gobierno y del parlamento como
Safawat El-Sherif, Ahmed Ezz, Fathi Sorour, Ahmed Nazif y Habib El-Adly,
los dos últimos ex primer ministro y ex titular del Interior.
Igualmente, fue ordenado el traslado a El Cairo de Mubarak, donde
seguirá sometido a las investigaciones por abuso de poder,
corrupción, malversación de fondos públicos y su implicación en la
represión y muerte de más de 840 manifestantes en las protestas.
Las autoridades indicaron que el ex presidente podría llegar esta
noche a la capital para ser internado en un hospital, donde se
proseguirá la pesquisa iniciada en el balneario de Sharm El-Sheikh,
pero el traslado ha sido postergado.
Durante un interrogatorio iniciado ayer en el hospital
internacional de Sharm El-Sheikh, Mubarak se quejó de afecciones
cardíacas y fue internado en cuidados intensivos.