Bomberos y otras fuerzas del oeste de Texas procuran sofocar 14
incendios forestales, diseminados en miles de hectáreas de 19
condados, con saldo hasta este miércoles de un bombero herido grave
y decenas de casas destruidas.
Especialistas consideran que dado el calor y la sequía es
probable que las quemas en 2011 sean las peores de los últimos años,
por la extrema condición de sequía en el 60 por ciento del estado de
Texas, reporta Prensa Latina.
El gobernador James Richard (Rick Perry), tras sobrevolar por el
área dañada, comentó en conferencia de prensa que llevará tiempo
resolver el problema por la extensión del territorio devastado.
Señaló que la experiencia en el tratamiento de este tipo de
desastre es importante en el Estado, pero que era grande la amenaza
dada las condiciones de calor, sequía y falta de agua.
Autoridades locales recordaron a la población sobre las amenazas
de los siniestros en esta época del año e hizo un llamado a prestar
atención a las advertencias de los bomberos y minimizar los riesgos.
Según el diario USA Today, entre los condados más afectados por
las llamas figuran Tom Green County, Midland, Stonewall, Knox, King
y particularmente en Presidio, donde 40 viviendas quedaron en
escombros.
Los bomberos trabajan desde hace meses sofocando el fuego, con
resultados apreciables, pero la propagación continúa.
El domingo último, el gobernador Perry declaró zona de desastre a
249 de los 254 condados del estado y reclamó, por quinta vez desde
diciembre pasado, la participación del Gobierno para responder a las
adversidades naturales.
Marzo de 2006 afloró como fecha de récord histórico en incendios
forestales en la región, cuando murieron por las llamas 12 personas,
413 casas fueron destruidas y la quema alcanzó a más de tres mil
kilómetros cuadrados.