Al menos cinco personas murieron en Sanaa a causa de
enfrentamientos armados entre policías leales al presidente Ali
Abdulah Saleh y soldados desertores, informaron este miércoles
diversas fuentes al reportar una masiva protesta femenina en Yemen.
Los choques, que costaron la vida a un oficial del Ejército y
cuatro policías, se produjeron anoche en el norte de Sanaa cuando
unos 100 miembros de la Guardia Republicana y las Fuerzas Centrales
de Seguridad tomaron un punto de control de los uniformados
opositores, reporta Prensa Latina.
Según fuentes castrenses, las dos brigadas de élite comandadas
por un hijo y un sobrino de Saleh intentaron despojar a militares
subordinados al mayor general Ali Mohsen Al-Ahmar, jefe de la Zona
Militar Norte que desde hace semanas respalda a los manifestantes.
El primer choque armado entre cuerpos militares y policiales
desde la deserción de Al-Ahmar generó tensión en la capital,
mientras en la sureña ciudad de Taiz resultaron heridos ocho agentes
de seguridad al ser atacados por elementos marginales, según la
agencia oficial SABA.
La alegada agresión a los efectivos ocurrió la pasada madrugada
cuando custodiaban un punto de la localidad meridional, y voceros
oficiales la calificaron de acto criminal del que responsabilizaron
a miembros de la coalición opositora de partidos políticos.
Igualmente, fuentes médicas confirmaron que otras dos personas
perdieron la vida este miércoles en la sureña ciudad portuaria de
Adén en nuevas reyertas cuando policías intentaron dispersar a
antigubernamentales que exigían la renuncia del mandatario.
El bloque denominado Partidos de la Reunión Conjunta (PRC) alentó
nuevas protestas contra Saleh en la que participaron miles de
mujeres vestidas con habituales niqab (velo islámico que sólo deja
ver los ojos) para reclamar la salida incondicional e inmediata del
gobernante.
Luego de aparentes presiones de Estados Unidos e influyentes
vecinos como Arabia Saudita, Saleh aceptó una iniciativa del Consejo
de Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico para transferir el poder a su
vicepresidente, propiciar el diálogo y dimitir, pero sin plazo fijo.
Dicha propuesta fue respaldada, por separado, por el mayor
general Al-Ahmar que consideró positiva la gestión de las seis
naciones árabes del CCG para poner fin a las revueltas iniciadas
aquí el 27 de enero y que causaron más de 200 muertos y miles de
heridos, según la oposición.
Sin embargo, decenas de miles de yemenitas marcharon el martes y
volvieron a las calles hoy para oponerse a la iniciativa del bloque
regional por considerar que le brinda inmunidad a Saleh,
exonerándolo de comparecer ante la justicia por las aludidas
muertes.
La Alianza Civil de la Juventud Revolucionaria señaló que la
iniciativa no menciona claramente la salida inmediata (de Saleh) ni
la suerte de sus familiares colocados en altos cargos militares y
agencias de seguridad que continúan matando a manifestantes
pacíficos.