SANTIAGO DE CHILE, 12 de abril. — Organizaciones defensoras de
los derechos humanos exigieron la renuncia del presidente de la
Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, Roberto López, exagente de
la policía secreta de Augusto Pinochet (1973-1990), reportó PL.
El obispo chileno perteneció a la Central Nacional de
Informaciones (CNI), sucesora de la Dirección de Inteligencia
Nacional (DINA), órganos responsables de la mayoría de los casos de
asesinatos y desaparecidos durante el régimen castrense.
Para Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de
Detenidos Desaparecidos, la noticia es expresión del dramático
cuentagotas que se vive en Chile en relación con los sujetos que
estuvieron en órganos represivos de la dictadura militar y hoy
ocupan importantes cargos públicos.
"En cualquier otro lugar sería impensable que un obispo de una
iglesia haya pertenecido a un aparato de exterminio", consideró.
Aunque el cuestionado obispo afirma no haber estado involucrado
en crimen alguno, admitió sentirse honrado de haber cumplido
funciones en la CNI.