El capitán del elenco, Vladimir Nikolov (34 años y dos metros de
estatura), está fuera de juego y bajo tratamiento médico por una
ruptura de ligamentos en su hombro derecho, en tanto el líbero
Teodor Salparov renunció a alinear en la campaña por lesión en una
pierna.
Para los antillanos, que regresaron el pasado domingo de su
entrenamiento de altura en Perú, esta será una oportunidad de
medirse con rivales de categoría antes de entrar en el clásico anual
del voli, algo parecido a lo visto en el 2010, cuando Serbia pasó
por La Habana y fueron aquellos partidos de los nuestros sus únicos
de preparación previo al certamen.
Aunque los búlgaros nunca han ganado una presea en las 21
ediciones de la Liga Mundial, en sus 13 participaciones se han
mantenido entre el cuarto y el séptimo escaños, hoy con hombres de
gran valía internacional como el opuesto Matei Kaziyski (2,02 m),
quien el año pasado trabajó por encima de los 15 puntos en cada
encuentro frente a Brasil, Sudcorea y Holanda. El propio Nikolov,
Teodor Todorov (2,08), Todor Aleksiev (2,00), Viktor Yosipov (2,04)
y Tsvetan Sokolov (2,03) también fungieron como regulares en la
temporada precedente, marcaban más allá de diez tantos por desafío e
integraron una cerrada muralla en el bloqueo. A pesar de su fuerza,
resultaron eliminados por los brasileños (oro), quienes los
vencieron en sus cuatro choques clasificatorios. Todos los antes
mencionados fueron ratificados en la nómina del elenco para la
campaña 2011, al igual que su director técnico, Silvano Prandi.
La selección cubana partirá el próximo 16 de mayo hacia Bulgaria,
donde entrenará y desafiará a los anfitriones, que aparecen en un
grupo eliminatorio diferente para la próxima Liga, y el día 26
pasarán a Sudcorea, sede de su primera incursión en el evento.
Los balcánicos o voleibolistas del país de las rosas se hallan en
la llave B, junto a Rusia, Japón y Alemania, mientras los cubanos
lidiarán en la D, con Sudcorea, Italia y Francia.