La absolución del terrorista Luis Posada Carriles por un tribunal de
Estados Unidos fue calificada hoy de ignominiosa y vergonzosa por el
embajador de Cuba en El Salvador, Pedro Pablo Prada.
En una entrevista con la emisora Radio Maya Visión, el
diplomático subrayó que el fallo a favor del criminal demuestra la
sordidez y corrupción del sistema judicial estadounidense.
Ha sido incapaz de enfrentar la cruda realidad del terrorismo
contra Cuba, subrayó Prada, quien expresó que la exoneración de
Posada Carriles es una derrota para la justicia mundial.
Apuntó que mientras se libera al autor confeso de abominables
crímenes, se mantiene injustamente en prisión a cinco luchadores
antiterroristas cubanos desde hace más de 12 años.
Prada recordó que Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando
González, Ramón Labañino y René González fueron condenados en
tribunales de Estados Unidos por intentar prevenir acciones de
asesinos como Posada Carriles.
Sobre el proceso contra Posada Carriles advirtió que es
inquietante que se permitiera las presiones y el reparto de dinero
por parte de congresistas de extrema derecha como los hermanos Díaz-Balart
e Ileana Ros-Lehtinen.
Añadió que durante el proceso fueron presentadas cientos de
pruebas, testimonios e incluso confesiones de Posada Carriles sobre
su participación en la voladura en un avión cubano en 1976, torturas
y asesinatos de latinoamericanos y las bombas colocadas en hoteles
cubanos en los años 90.
Señaló que uno de los abogados de Posada Carriles, en sus
alegatos como defensor, explicó que esos delitos los cometió como
empleado del gobierno de Estados Unidos.
El embajador cubano manifestó que la lucha por lograr que la
justicia sea aplicada a Posada Carriles no se detendrá en Cuba ni en
otros países víctimas de sus actos terroristas.
Esta batalla continúa y no debe cesar hasta que el asesino sea
castigado y los cinco cubanos sean puestos en libertad y devueltos a
su patria, al seno de sus familias y a su pueblo, expresó.
Prada agradeció también la permanente solidaridad de los
salvadoreños con su país y los cinco antiterroristas y la permanente
exigencia de que se aplique la justicia a Posada Carriles.