La tasa anual de deforestación en el ecosistema Cerrado (sabana
tropical) brasileño disminuyó de 14 mil 200 kilómetros cuadrados en
2002 para siete mil 600 kilómetros cuadrados en 2009, según datos
oficiales.
Las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente precisan que el
ritmo de derribo de árboles bajó de 0,69 por ciento en el primer año
mencionado para 0,37 por ciento en el segundo.
Sin embargo, el informe alerta que, pese a la reducción, el
Cerrado es hoy uno de los más amenazados del país, pues hasta 2009
ese ecosistema ha perdido 48,2 por ciento de su vegetación
originaria, equivalente a casi un millón de kilómetros cuadrados.
Los datos reflejan que la mayor parte de la actual deforestación
del Cerrado se concentra en los estados de Maranhao, Tocantis y el
oeste de Bahía, y está relacionada con la producción agropecuaria y
la industria del carbón.
El secretario de Biodiversidad y Florestas del Ministerio de
Medio Ambiente, Braulio Dias, atribuyó la disminución de la tala en
el Cerrado a una reducción de las inversiones por la crisis
económica mundial y al incremento de las medidas de combate, como el
Plan de Acción para la prevención de la deforestación.
El ecosistema Cerrado abarca un millón 916 mil 900 kilómetros
cuadrados, 22 por ciento del territorio total de Brasil e incluye el
estado de Goias y el Distrito Federal, la mayor parte de los estados
de Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, y Tocantins.
También la parte occidental de Minas Gerais y Bahia, la zona sur
Maranhao y Piauí, y porciones pequeñas de Sao Paulo y Paraná.
Además, este ecosistema se extiende al este de Bolivia y al noreste
y centro de Paraguay.