Dos helicópteros procedentes de Costa Rica sobrevolaron hoy el
territorio nicaragüense cercano a la frontera, en la segunda
violación consecutiva del espacio aéreo de Nicaragua.
Las dos aeronaves, una con un rótulo de la Convención Mundial de
Humedales (Convención Ramsar) y otra pintada con los colores de la
bandera costarricense, hicieron en conjunto 11 vuelos sobre la zona
fronteriza disputada por los dos países, de acuerdo con reportes de
medios de prensa presentes en el lugar.
Incluso, dijeron los reporteros, uno de los helicópteros intentó
aterrizar en los predios de la finca de la familia Aragón, en
territorio nicaragüense, donde están acampados desde el domingo casi
un centenar de jóvenes integrantes del movimiento ambientalista
Guardabarranco.
Según comprobó Prensa Latina durante una visita realizada el
pasado lunes a la zona fronteriza, esa finca está ubicada a orillas
del río San Juan, muy cerca del área en disputa, pero en territorio
nicaragüense.
Los vuelos efectuados hoy por los dos helicópteros constituyen
otra provocación de Costa Rica, dijo Roberto Araquistain,
vicetitular del Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marena)
de Nicaragua, quien se encuentra desde ayer en la finca, en compañía
de los jóvenes ambientalistas.
Dos aparatos similares también sobrevolaron ayer varias veces el
territorio de Nicaragua, durante los numerosos viajes que realizaron
para llevar a la zona en disputa a tres expertos de Ramsar,
acompañados de una decena de funcionarios de instituciones
gubernamentales costarricenses, quienes permanecieron en el lugar
casi tres horas.
Esa visita es calificada aqui de un incumplimiento de las
disposiciones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La
Haya, en su sentencia del 8 de marzo pasado sobre el diferendo
fronterizo entre Nicaragua y Costa Rica.
En ese sentencia, la CIJ dictaminó que "cada parte se abstendrá
de enviar o mantener en el territorio en disputa, incluido el caño,
a sus agentes, sean civiles, policías o efectivos de seguridad".
Al respecto, el diario costarricense La Nación dice hoy que "el
equipo de Ramsar cumplía con una de las medidas cautelares dictadas
por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el 8 de marzo, en la
que autorizaba a civiles costarricenses y técnicos de la convención
de humedales, a evaluar el daño".
El asunto es analizado de manera muy diferente por las
autoridades de Nicaragua, que califican esas incursiones de
provocaciones, derivadas de una "interpretación antojadiza y mal
intencionada" del dictamen de la CIJ por parte del gobierno de Costa
Rica.