Unas 30 personas murieron de cólera en Haití y otras nueve mil
contrajeron la enfermedad durante la segunda quincena de marzo
pasado, reportó Prensa Latina.
Como promedio, la cifra de contagios durante ese mes aumentó a
cerca de 751 nuevos casos cada día y ocurrieron más de dos
fallecimientos por jornada.
Las cifras se desprenden de los últimos informes del Ministerio
de Salud Pública y Población (MSPP), uno del 24 de marzo y otro
emitido la víspera.
El pasado mes, hasta el día 15, el MSPP documentó cerca de cuatro
mil 737 muertes y 261 mil 985 enfermos, mientras para el 28 de
marzo, el número oficial de víctimas ascendió a cuatro mil 766, de
un total de 270 mil 997 infectados.
A principios del mes anterior, el distrito oeste, donde está
ubicada la capital, reportaba la mayor cantidad de decesos, pero 15
días más tarde el foco de la epidemia se desplazó a la norteña
localidad de Artibonite, uno de los puntos de origen de la dolencia
a mediados de octubre pasado.
Especialistas temen una mayor propagación en meses venideros,
cuando comenzará la etapa de lluvias y empeorarán las condiciones de
insalubridad en que vive el país.
Antes del sismo de enero de 2010 solo cinco por ciento de la
población haitiana tenía acceso al agua potable y, a un año del
terremoto, más de 800 mil personas viven aún en campamentos.
En la vecina República Dominicana, miles de médicos y voluntarios
iniciaron ayer una campaña para prevenir los contagios por malaria y
cólera, que ya provocó siete muertes en esa nación.