Brega es una de las terminales petroleras libias más importantes
al sur de Bengasi, y puerta de acceso a los pozos de Ras Lanuf, al
oeste.
En tanto, el Gobierno libio dijo que está dispuesto a estudiar
algunas reformas, pero que los cambios deben ser encabezados por
Gaddafi.
"Podríamos tener cualquier sistema político, cualquier cambio:
constitución, elecciones, lo que sea, pero el líder debe conducir
este proceso", dijo el vocero oficial Musa Ibrahim en Trípoli.
"El pueblo libio debe decidir si Gaddafi debe seguir siendo el
líder o no. Desde el extranjero no se le pueden poner condiciones",
puntualizó.
Por otra parte, ANSA cita declaraciones del secretario general de
la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, quien señala que el problema en
Libia es de gran envergadura, lo que evidencia que la
responsabilidad total del operativo Protector Unificado, lejos de un
honor militar se parece cada día más a un escenario próximo a los
avisperos iraquí y afgano, de arenas movedizas y de difícil salida.
Desde Bruselas, el jefe de operaciones de la Alianza, general de
brigada Mark van Uhm, dijo que la prioridad de las intervenciones
militares de la OTAN en Libia es la ciudad de Misurata.
Mientras, el vocero de las fuerzas rebeldes, Moustafa Abdel Jalil,
aseguró que la Alianza Atlántica, al frente de la intervención
militar internacional en ese país norteafricano, los ha
desilusionado porque no les suministra lo que el movimiento
necesita, en su lucha contra Gaddafi.
El primer buque petrolero que comercializará únicamente con los
rebeldes llegó este martes al puerto de Tobruk, al este del país,
para comenzar a cargar el crudo y concretar el inicio de los
intercambios que financiarán solo a los sublevados, según Telesur.
Así lo confirmó en una rueda de prensa en Londres, la experta en
mercados de Lloyd's List Intelligence, Michelle Bockmann, quien
precisó que el buque tiene una capacidad de transportar hasta un
millón de barriles de crudo.
La firma británica señaló que se cree que el cargamento será
llevado a Qatar y que su comercialización será posiblemente a Italia
y a Francia.
Entretanto, el Pentágono reconoció este martes que la Fuerza
Aérea norteamericana gasta unos cuatro millones de dólares al día
por el uso de 50 cazas y 40 aeronaves de apoyo para los bombardeos
contra Libia.