El
dramaturgo cubano Héctor Quintero, autor de obras clásicas de la
escena criolla, falleció en la mañana de este miércoles en la ciudad
de La Habana, informó el Noticiero Nacional de Televisión.
Nacido el primero de octubre de 1942, Quintero fue un destacado
actor y narrador y mereció del Premio Nacional de Teatro 2004, junto
a la actriz Hilda Oates, reporta la AIN.
Según el prestigioso crítico e investigador teatral Rine Leal, se
trata del más popular de los dramaturgos cubanos, quien desde niño
comenzó sus labores artísticas en la radio, la televisión y el
teatro.
Como actor, perteneció a los grupos Milanés, Conjunto Dramático
Nacional, Teatro Estudio y Teatro Musical de La Habana, al que
dirigió por varios años, al tiempo que sentó un precedente de
excelencia en la producción artística cubana.
Fue también el compositor de la música de todos sus espectáculos,
escribió crítica teatral y -como comediante musical- asumió piezas
imperecederas.
Como dramaturgo, se inició en 1962 con la pieza Contigo pan y
cebolla, Mención del Premio Casa de las Américas al siguiente año y
que se ha mantenido desde entonces en las carteleras nacionales y de
varios países, incluidos los Estados Unidos, bajo el título Rice and
beans.
Otras de sus obras clásicas es El premio flaco, de 1964, que
mereció también Mención del Premio Casa de las Américas.
Durante 12 años, dirigió el Teatro Musical de La Habana, presidió
la Sección de Artes Escénicas de la Unión de Escritores y Artistas
de Cuba y -al momento de morir- pertenecía a su Consejo Nacional.
Entre los lauros concedidos por su trayectoria creativa figuran
la Distinción por la Cultura Nacional, la Medalla Alejo Carpentier,
el Premio Omar Valdés y la Réplica del Machete de Máximo Gómez.
Poseía, además, la Medalla Mi vida en el teatro, lauro por la
obra de toda una vida, creada por el Instituto Internacional del
Teatro en México para homenajear a figuras del sector en ese país y
de Latinoamérica en general.
La crítica especializada nacional considera que sus obras han
tenido una gran aceptación al abordar temas y conflictos actuales de
la vida cotidiana, con una óptica y perspectiva trascendentes.