NACIONES UNIDAS, 5 de abril.— Cuba reiteró hoy en Naciones Unidas la
necesidad de la eliminación y prohibición absoluta de las armas
nucleares y el cese de la manipulación política acerca de la no
proliferación, reportó PL.
También denunció el doble rasero y la existencia de un club de
privilegiados que continúa perfeccionando sus armas nucleares,
mientras se intenta cuestionar el derecho inalienable al uso
pacífico de la energía nuclear por los países del Sur.
La postura de Cuba fue expuesta este martes por su representante
permanente alterno ante la ONU, Rodolfo Benítez, al hablar en una
sesión de la comisión de Desarme.
El diplomático reclamó el abandono definitivo de la doctrina de
la llamada disuasión nuclear, la cual "lejos de contribuir al
desarme nuclear estimula la perpetua posesión de esos armamentos".
Benítez recordó que la posición de algunos países poseedores de
armas nucleares "interesados en preservar el inaceptable status
quo" impidió adoptar un calendario de acciones y fijar el 2025
como plazo máximo para lograr la total erradicación de ese
armamento.
El representante cubano advirtió que a pesar de la profunda
crisis económica y medioambiental que afecta al mundo, los gastos
militares aumentaron en 49% en la última década y ya alcanzan 1,5
millones de millones de dólares.
Y un solo país es responsable de casi la mitad de los gastos
militares a nivel mundial, precisó, en alusión a Estados Unidos.
Señaló que ahora hay 23 300 armas nucleares, casi la mitad de
ellas listas para ser empleadas, y subrayó que su sola existencia y
de las doctrinas que prescriben su posesión y empleo constituyen un
grave peligro para la paz y la seguridad.
Es por ello que el desarme nuclear es, y debe seguir siendo, la
más alta prioridad en la esfera del desarme, aseveró.