Las nuevas generaciones de cubanos, continuadoras de la obra de
sus antecesoras, festejan este lunes el aniversario 50 de la
Organización de Pioneros José Martí (OPJM) y el 49 de la Unión de
Jóvenes Comunistas (UJC).
Colectivos estudiantiles, centros laborales, unidades de
producción e instalaciones militares recuerdan los cumpleaños de
ambas organizaciones, surgidas el 4 de abril de 1961 y 1962,
respectivamente.
El logro de una adecuada formación integral para asegurar la
continuidad de la Revolución iniciada el 1 de enero de 1959
constituye la principal tarea de los alumnos cubanos de primer a
noveno grados.
Tenemos que garantizar los futuros hombres y mujeres que se
necesitan en las responsabilidades y profesiones para el desarrollo
económico, político y social de nuestro país, señaló a Prensa Latina
la presidenta nacional de la OPJM, Yamilé Ramos.
Queremos que los pioneros se formen como futuros hombres útiles
al país, y desarrollar en ellos desde edades tempranas una
conciencia de productores, precisó.
La atención a los planes de estudio y el buen funcionamiento de
la organización a todos los niveles son tareas permanentes en las
agendas de los dirigentes, comentó recientemente Ramos.
Esos temas y otros ocupan los debates del V Congreso Pioneril que
con la presencia de 300 delegados de todo el país culminará hoy en
esta capital.
A juicio de Ramos, el mayor cónclave fue en las escuelas, nunca
se había hecho a ese nivel y por eso se provocó el espacio en cada
plantel pues es ahí donde actúan los niños todos los días, donde se
preparan para las misiones futuras.
Por su parte, la UJC, como organización política de la juventud
cubana, prosigue impulsando la preparación cultural, política e
ideológica de los jóvenes en función de consolidar las conquistas de
la Revolución.
Para sus autoridades, constituye un deber la atención y el
enfrentamiento enérgico a manifestaciones de doble moral, falta de
combatividad ante lo mal hecho y expectativas de vivir cómodamente
sin trabajar.
Los tiempos actuales exigen fidelidad, consagración al trabajo y
al estudio, firmeza y conciencia para continuar la obra iniciada en
1959, afirmo.