El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo hoy
que los cascos azules en Costa de Marfil no son parte del conflicto,
aunque admitió que realizaron acciones bélicas contra uno de los
bandos enfrentados en ese país.
Este lunes la misión de la ONU (Unoci) emprendió operaciones
militares para prevenir el uso de armas pesadas que amenazaban a la
población civil en Abiyán, la capital, confirmó el secretario
general de la organización mundial, Ban Ki-moon, en un comunicado.
Asimismo, precisó que autorizó esas acciones, respaldadas por
fuerzas militares francesas, bajo el amparo de la resolución 1962
aprobada el año pasado por el Consejo de Seguridad.
La Unoci no es parte del conflicto y las acciones realizadas
están en correspondencia con el mandato otorgado por ese órgano y
fueron lanzadas en defensa propia y para la protección de civiles,
agregó.
Según se informó, un helicóptero militar de Naciones Unidas atacó
hoy a tropas leales al presidente saliente, Laurent Gbagbo, en el
campamento de Akouedo, donde están almacenadas las armas pesadas del
ejército.
En su comunicado, el dirigente de la ONU expresó preocupación por
el dramático desarrollo de la situación en Costa de Marfil en los
últimos días, marcada por una escalada de los combates entre las
fuerzas de Gbagbo y del mandatario electo, Alassane Ouattara.
El secretario general subrayó que Gbagbo es responsable de los
actuales acontecimientos por su negativa a abandonar el poder y a
permitir una transición pacífica del gobierno a manos de Ouattara.
Ban Ki-moon informó que el cuartel general de la Unoci en el
hotel Sebroko fue atacado por francotiradores con fuego de grueso
calibre, así como con morteros y granadas, con un saldo de cuatro
cascos azules heridos.
El Consejo de Seguridad, presidido por Colombia este mes,
discutirá mañana la crisis marfileña y escuchará un informe del
subsecretario general de la ONU para las operaciones de paz, Alan Le
Roy.