KABUL.
— Las protestas por la quema de un libro del Corán en Estados Unidos
continuaron por cuarto día en varias provincias afganas, con un
saldo de más de 20 muertos y numerosos heridos.
Las manifestaciones, iniciadas en Kandahar, se extendieron a
Laghman y Faryab, donde se reportó la muerte de dos soldados del
gobierno de Hamid Karzai tras un ataque de un hombre que escapó.
Tanto en Laghman como en Faryab, los pobladores se enfrentaron a
la policía y testigos presenciales afirmaron que hubo numerosos
heridos entre los grupos enfrentados.
Desde el inicio de las protestas, medios oficiales mencionaron al
menos 21 muertos y un número indeterminado de lesionados, entre
funcionarios y guardias de seguridad de la misión de Naciones
Unidas.
Mientras, voceros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la
Seguridad (ISAF), subordinada al mando de la Organización del
Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), admitieron la muerte de dos
militares.
En el acostumbrado y escueto parte conocido en esta capital, la
ISAF dijo que los atacantes con uniforme de policías dispararon
dentro de un local de las fuerzas ocupantes pero no identificó a los
caídos.
Hasta la fecha, el sitio web Casualties informó de la muerte de
107 soldados extranjeros de las fuerzas ocupantes en este país, de
ellos 75 estadounidenses.
Esa cifra representa un promedio de una baja diaria desde inicios
del presente año y un incremento del 64 por ciento si se compara con
igual período del 2010.